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“Más que nostalgia, siento necesidad de traer cultura mexicana para que los alemanes la conozcan

En los ocho años que lleva viviendo en Hamburgo, el mexicano Jorge Sánchez ha dejado huella en la vida nocturna local. Su mote artístico fusiona el nombre de su vecindario favorito con su apellido: DJ Sternsanchez.

“A muchos de los que emigran a Alemania se les nota demasiado la desesperación por conseguir trabajo para poder poner su vida en orden; paradójicamente, esa ansiedad tan evidente hace que entablar amistades y obtener un empleo sea aún más difícil”, comenta Jorge Sánchez Meza sin ánimos de criticar. Después de todo, las circunstancias que lo trajeron a Hamburgo desde su natal Ciudad de México delatan que la suerte siempre ha estado de su lado.

“En 1997, trabajando como guía turístico para la embajada alemana en México, conocí a dos artistas alemanes. Tres años después, cuando hice un viaje por Europa, ellos me invitaron a Hamburgo para que conociera la ciudad y, estando aquí, hice amigos que más tarde me ofrecieron la posibilidad de trabajar. Fue por eso que pude mudarme a Alemania en 2002; sin un empleo estable no habría podido quedarme en este país”, cuenta el joven de 32 años.

Con la suerte de su lado

Jorge admite que su confianza en la mano que le extendieron los hamburgueses le permitió llegar a tierras alemanas emanando un halo de seguridad; un optimismo como el que embargaba a los inmigrantes que lo precedieron a mediados del siglo pasado y escasea entre muchos de sus hijos y nietos. “El de la integración es un tema complicado”, dice, subrayando que, hasta ahora, nunca se ha sentido discriminado por no poseer un fenotipo típicamente germano.

“A lo mejor es porque soy muy afortunado”, acota, deteniéndose a pensar un poco más en el asunto. “Yo sé que no todas las familias alemanas son desunidas, pero, cuando alguno de mis amigos dice que no ha visto a sus padres o hermanos desde hace diez años, yo me pregunto: ¿cómo puede Alemania integrar a la gente que está llegando si su propia sociedad está tan mal integrada?”. Dos años es el lapso más largo que Jorge ha pasado sin visitar a sus parientes.

Un espíritu emprendedor

Este mexicano no dejó todo en manos de la providencia: su espíritu emprendedor recompensó la fe puesta en él y propició el crecimiento de su círculo de amigos; y, como dicen los alemanes, nadie llega a ninguna parte sin contactos… “En el año 2005 empecé a trabajar como barman en el BP1, un bar cuyo dueño había conocido en México; allí me encargué de la música y, como lo que yo hacía gustó, fui invitado a fungir de dj casi todos los fines de semana, allí y en otros locales”.

Ese fue sólo el comienzo. Jorge ha trabajado ad honorem para la Asociación Juvenil Internacional Europa-Latinoamérica (IJEL), llevando a jóvenes alemanes a México y guiando a mexicanos por Hamburgo para estimular el intercambio cultural entre ambos países; ha traído a bandas mexicanas como Kenny & Los Eléctricos e Inspector al Festival Latinoamericano y organizado sus conciertos en el resto de Alemania; y es manager de cuatro profesionales de la lucha libre, el deporte-espectáculo más popular en el país latinoamericano después del fútbol.

DJ Sternsanchez

Por si fuera poco, tras conseguir que Kenny & Los Eléctricos grabara una canción en español y alemán junto al grupo germano Der Fall Böse, organizó la gira de este último por tierras aztecas y la presentación de una banda de jazz en un hotel hamburgués de cuatro estrellas. “Yo siempre he pensado que en Hamburgo hace falta más música en vivo”, sostiene Jorge, cuyo mote artístico, DJ Sternsanchez, fusiona su hispanísimo apellido paterno con el nombre de su vecindario favorito: Sternschanze (Trampolín de estrellas).

Autoria: Evan Romero-Castillo (sc)
Revisão: Alexandre Schossler

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